Entrevistamos a Alberto y Guillermo, las mentes detrás de BUAS, responsables de la campaña de los Premios ADG Laus 2026 tras ser seleccionados después de presentar su portfolio. Este año, eso de “gracias por participar” no es solo para quienes se presentan a los premios… también va por ellos.
¿Cómo se define BUAS?
Chico calvo conoce a chico canoso. Con 15 años pintan grafitis en una quedada de foro, rapean, se autoproducen los temas y se buscan la vida como pueden. Pasan por agencias donde hacen la mili y descubren el lado oscuro de la vida creativa. Antes de la crisis de los 30 y justo cuando llega la pandemia, tienen la fantástica idea de abrir su propio estudio en el bonito y castizo barrio de Santa Eulalia de Murcia, pared con pared con Alcohólicos Anónimos. Pura casualidad. Eso sí que es decir BUAS.
El primer cliente se cayó al mes de abrir. Un mes después, una DANA nos inundó el estudio. Vida BUAS.
Hoy nos pagan por pintar otras cosas, pero con más responsabilidad. Ayudamos a marcas y empresas a crecer de forma estratégica a largo plazo con las herramientas que haga falta. A veces será una web, otras veces un nombre, una identidad, un packaging o una campaña.
Somos dos desgraciados con mucha gracia. Cabeza y corazón. Frescura del Mediterráneo y cerveza fría. Nuestro componente es más estratégico que puramente creativo. Nos interesa resolver, no decorar. Por eso no enseñamos tanto la cara. No es marketing al uso, es una decisión bastante pensada.
Vuestro statement está claro. «BUAS» es lo primero que dices cuando ves algo que te flipa. ¿Cómo os define esto como estudio y en los trabajos que realizáis?
BUAS no viene de Buitrago y Asensio, aunque a veces nos encanta contar esa falsa historia.
Somos Guillermo y Alberto, pero nunca hemos ido solos. Nos rodeamos de profesionales, colegas, vecinos, familia y sus tapers. Sin todo eso, esto no existiría. Un abrazo a nuestras psicólogas y viva la terapia.
BUAS es reacción y también es método. Es lo que quieres que te salga de la boca cuando ves un proyecto terminado, pero también cuando ves el presupuesto, el deadline o el marrón que tienes delante. No tenemos término medio. Hacemos cosas. Muchas cosas. Y el objetivo es que hasta nuestras madres digan BUAS.
El pasamontañas es nuestra forma de ordenar la casa sin jerarquías. Cuando todos llevamos máscara, vale más lo que se hace que quién firma. A veces externalizamos, otras dirigimos y muchas ejecutamos. Somos mercenarios de la creatividad digital y, al mismo tiempo, tu partner de ocio.
¿Qué es lo que más os gusta de vuestra profesión?
Que nos paguen por hacer lo que queremos. Poder aprender de todo, obligarte a estar al día, dar charlas, conocer profesionales y que muchos se conviertan en amigos. Hace siete años no éramos nadie en el sector y hoy conocemos a estudios y colegas a los que admirábamos y seguimos admirando. Muchos de ellos ya son familia. Con Buachos, por ejemplo, hemos acabado gastándonos el presupuesto de una campaña en alquilar una mansión para recrear un festival como es Blanc!.
Esas cosas no pasan si no te montas algo por tu cuenta.
Nos encanta el diseño, aunque los que van muy de artistas quizá no tanto. Aunque nosotros lo seamos desde siempre. Antes de diseñadores éramos cantantes, productores y hemos vendido y hecho de todo. En serio, de todo. Para poder llegar hasta aquí.
Lo que más nos gusta es vivir experiencias únicas. Analizar sectores que no conocemos, darle la vuelta a lo común y crear algo que no se había planteado antes. Complicarnos la vida, básicamente.
¿Qué os animó a presentar vuestra candidatura para realizar la campaña de los ADG Laus 2026?
Fue un triple en el último segundo. Queríamos comprobar si algún día íbamos a recuperar todas las inscripciones que llevábamos pagando durante años en los Laus.
Veníamos de conseguir nuestro primer Laus Oro, de hacer la campaña de Blanc! y Brut!, y de cuatro años consecutivos acumulando 12 Laus. Nos vinimos arriba.
Si somos sinceros, fue una moneda al aire. Sabemos que se presentan muchísimos estudios y profesionales. Pero la esperanza es lo último que se pierde.
Cuando nos dijeron que éramos los seleccionados pensamos que era una coña. Luego vimos que no. Es una dosis extra. Y nos gustan mucho las dosis. Muy creativas.
¿Cómo se enfrenta el encargo de diseñar una campaña dirigida a vuestras colegas de profesión?
Con paciencia y saliva. Si partes de que hagas lo que hagas siempre habrá alguien diciendo que no le gusta o que no lo ve, arrancas desde ahí y todo pesa menos.
Generarse presiones extra no sirve de nada. No estamos salvando el mundo, con todo el respeto al mundo. Quitarle importancia a veces es la parte más importante.
Nunca nos ha importado demasiado la opinión de los demás más allá de la de nuestras señoras madres. El proceso ha sido muy enriquecedor, aunque hubo momentos en los que daban ganas de cogerse unas vacaciones largas.
Si no cuesta, no se disfruta. Y en este caso lo hemos sufrido mucho, pero la satisfacción y el aprendizaje son bestiales. No es un claim. Es literal.
Algún día contaremos en una charla cómo fue toda la campaña. Avisados estáis, ADG. Tenemos capturas y copias de todos los correos.
Aprovechamos para agradecer a quienes defendieron nuestra candidatura y convivieron con el proceso, especialmente a la junta y al equipo de producción y humano de ADG. Sois un amor. Y sabemos que también habéis dicho BUAS en todos los sentidos. O eso esperamos.
¿De dónde surge la idea de campaña? ¿Qué os inspiró y queríais transmitir a través del imaginario de la teletienda?
Nos la copiamos. Es coña.
Queríamos regalar un PIN a todos los creativos de España por participar en los premios y necesitábamos un universo que acompañara ese mensaje con doble sentido. Uno que sirviera para celebrar, pero también para vacilar un poco, que es algo que se nos da bastante bien.
Todos los que trabajamos en este sector alguna vez nos hemos sentido como un vendedor de teletienda. Explicándole a un cliente cómo funciona un logo, qué puede conseguir una marca, la diferencia entre una tipografía serif y una sans o por qué es importante usar Pantone. ¿Os acordáis de las caras de esas personas? Era como venderle un peine a un calvo.
Además hemos crecido entre CTAs, tecnicismos, urgencias de ASAP y mucha publicidad. A veces muy bien hecha y otras veces, como la teletienda, despreciada por su estética o por su tono cutre. Pero si lleva tantos años ahí, por algo será. Nos interesaba usar ese lenguaje como espejo, casi como una parodia útil, para jugar con cómo nos verían desde fuera del sector, cómo nos ven los clientes y para qué sirve realmente un Laus.
La campaña está llena de esa doble lectura. Humor, absurdo, parodia y un punto de humo inteligente. La teletienda nos hace gracia porque la repudiamos por fea pero la consumimos igual, y justo ahí había un código cultural muy reconocible que nos servía para contar todo esto sin ponernos demasiado solemnes.
¿Qué vamos a ir viendo a lo largo de esta edición de los premios en cuanto a la campaña?
El pin y el spot que lo presenta. Regalar un pin a todos los creativos de España por participar en un premio es algo muy arriesgado porque tiene ese componente de doble lectura. Por un lado te lo mereces y por otro te vacilo. Es como esa frase de “toma un pin, te lo mereces” que todos conocemos.
Pero el pin hace algo más. Que todos tengamos premio por un año independientemente de si hemos sido seleccionados. Un acto de democratización y de amor hacia todos los profesionales. Además de cabrones somos cariñosos y justos. Hemos vivido la competición y sabemos que el jurado lo tiene muy chungo, así que esta doble lectura aporta muchísimo. La interpretación es libre para cada uno.
Todos se lo merecen. Y la verdad es que algunos es para darles dos. La línea telefónica también creemos que es bastante interesante.Tenerla operativa durante toda la campaña ayuda a generar ese ecosistema de teletienda. Además de ser un puntazo. Os invitamos a seguir llamando de forma gratuita al 931 205 387.
Prometemos que todos los mensajes serán escuchados y utilizados en un futuro 😉
¿Cómo habéis trabajado con la IA dentro del proceso creativo?
Con mucha alegrIA.
Es lo mejor que nos ha pasado después de Tinder. Llevamos usando IA desde hace más de cuatro años, no siempre como resultado final. A veces dentro del proceso, otras como experimentación, y cada vez la intentamos integrar más en casi todos los proyectos de una forma u otra. Hace que tu potencial y tus capacidades se disparen. Pero este es un tema largo, con muchos dolores de cabeza, y no queremos remover demasiado porque sabemos que está calentito.
Lo que sí hemos notado es esa polarización del sector. Unos la odian y otros la aman. Parece la tortilla de patatas. A nosotros nos gusta con y sin cebolla.
Tenemos muchas ganas de ver las próximas acciones. ¿Nos podéis dar pistas de por dónde seguirá creciendo la campaña?
Seguiremos intentando sorprender hasta la Nit, que es nuestra principal motivación además de hacer la campaña. Tenemos dudas de si poner un perro como presentador o un gato. Pero lo que prometemos es que el PIN será más importante este año que tener un Laus Oro.
Montaremos un puesto de teletienda y una exposición sorpresa que no se entenderá hasta que resolvamos los ganadores de todas las categorías. Creo que estamos diciendo mucho…
Si quieres saber más, llama a la línea telefónica y pídele a ADG que te cuente. Tenemos un NDA firmado.
¿Cómo habéis afrontado la polémica al publicar alguna de las piezas?
Nacimos de la polémica. Estamos acostumbrados mientras no haya cartas certificadas de juzgados o de la Guardia Civil.
No sabíamos que un perro podría llegar a ser tan polémico y querido a la vez. Imaginamos que hay mucho therian herido después de ver el spot del PIN, pero también entendíamos que una campaña así tenía que provocar cierta reacción. Somos expertos en comunicación y, en el fondo, comunicar también es provocar. Probablemente por eso nos seleccionaron.
Bromas aparte, siempre intentamos quedarnos con la parte constructiva, que aunque cueste siempre existe. El público de ADG-FAD es muy diverso y es lógico que también lo sean las opiniones.
Sabíamos el momento delicado que vivimos todos con la IA y generar conversación siempre ha sido parte de nuestro ADN, así que la polémica también ayuda a poner en contexto lo que la campaña está intentando activar.
¿Qué proyectos futuros estáis trabajando?
Estamos en un momento muy dulce, pero también toca mirar puertas para adentro. Después de tanta presencia en campañas, festivales y premios queremos tener espacio para reposicionarnos y reorientarnos. Actualizar nuestro portfolio, porque llevamos siete años sin parar y tenemos mucho trabajo que todavía no hemos mostrado.
Cada vez damos más peso a la estrategia y la consultoría dentro del estudio. Estamos haciendo alianzas con marcas y agencias potentes para ayudarles a sacar trabajo o plantear estrategias desde nuestra experiencia. Seguimos dando charlas y queremos preparar eventos de formación dentro del estudio para compartir lo que hemos aprendido. Si hay algún sponsor leyendo esto, buscamos patrocinadores para los eventos.
También tenemos un proyecto experimental pendiente desde hace siete años. Unas botellas de vino que cuentan nuestra historia completa. Las compramos nada más abrir el estudio y cuando terminemos la campaña queremos compartirlas con quienes han sido parte del camino.
Y sí, nos falta encontrar pareja. Últimamente no tenemos tiempo de conocer a nadie y lo tenemos un poco descuidado. Si esta entrevista sirve para eso, enviad un DM a @estudio.buas preguntando por Alberto o Guille.
Seguimos centrados en lo mismo. En ser felices haciendo lo que nos gusta. Que ya es bastante.
¿Nos vemos las caras en la Nit Laus el 11 de junio? ¿Con o sin pasamontañas?
Por supuesto que iremos a la Nit. Pero estaremos de incógnito, con peluca y un outfit adecuado para la ocasión. Cuando nos presentábamos a los Laus la preferíamos al color del trofeo.
Tenemos ganas de volver a ver compañeros que son amigos, algún calvo que otro, y nuestra familia de BCN, que es mucha y cada vez más grande.
Es más, cabe la posibilidad de que pidamos feedback en directo a los asistentes. Lo decimos para que estéis preparados por si os preguntamos.
Gracias por recibir la campaña con tanto cariño y humor, por dejarnos regalaros un PIN en forma de Laus a todos y, sobre todo, gracias por participar. 🥷🥷🖤















